Es un proyecto de branding desarrollado de forma integral, partiendo desde el naming como eje conceptual hasta su materialización en una identidad visual coherente.
El nombre surge de la fusión de “luz”, “luna” y “mar”, incorporando también un componente profundamente personal al hacer referencia a Marco Antonio, figura significativa en la historia de la marca. Esta combinación da origen a una palabra suave pero poderosa, que comunica equilibrio, acompañamiento y energía vital.
El ícono se construye a partir de dos lunas en disposición vertical: la superior representa una figura guía y protectora; la inferior, el origen y la materialización del proyecto. Entre ambas se genera una energía envolvente que simboliza cuidado, conexión y continuidad.
Cada elemento fue diseñado para transmitir una sensación de bienestar, equilibrio y confianza, reflejando la esencia del espacio quiropráctico.








